DIME ¿TE BOTARON DEL TRABAJO? Por Hugo Palacios (el búho)

¡Que no esté mi nombre! Que no aparezca en ese listado de botados-desahuaciados-desempleados. Que no sea yo, por favor. Que continúe con mi trabajito. Dios, yo sé que casi nunca me acuerdo de ti, pero ayúdame, bórrame de esa lista, tacha mi nombre, llévatelo al olvido.

¡UY, LES LLEGÓ! Por Hugo Palacios (el búho)

Si bien es cierto, Lorohomero no es el Alcalde que uno desearía para la ciudad capital, (sus deslices políticos, sus locros faranduleros y sus amarres de frecuencias no lo califican como alguien de confianza) no cabe duda que está bien asesorado. Sus twett tienen el aguijón de alguien que maneja la comunicación de una manera […]

SÍ PAPÁ, SOY GAY. Por Hugo Palacios (el búho)

¿Y qué? Ya lo sabes o por lo menos lo intuyes desde hace mucho, pero te niegas a aceptarlo. Si alguien topa ese tema, siempre con bromas y demás, sonríes con una mueca prefabricada, miras para otro lado y no sabes qué hacer, excepto rascarte el bigote de abajo hacia arriba por eternos segundos.

UN DÍA ERES HECHO EL CONTESTATARIO Y AL SIGUIENTE BIEN REACCIONARIO. Por  Hugo Palacios (el búho)

Cualquier parecido con los Ruptura de los 25 o los 30 o más es pura coincidencia. Como es coincidencia que justo en este gobiernucho de morenos, cuestas y michelenas, los susodichos hayan alcanzado ser lo que ahora son. Nadies. Así, con ese al final para que resuene en todos los rupturas que en el Ecuador […]

¡VENEZUELA AID LIVE, YES, YES! ¡OH YES! Por Hugo Palacios (el búho)

 ¡Belleza de concierto en la frontera colombo venezolana! Unas ganas de llorar con cada artista que aparecía. Se me fueron las lágrimas con Maluma y su genuino arte reguetonero. Casi me desmayo de la emoción con la reconciliación en vivo y en directo de Chino y Nacho, dos poetas de la epifanía posreguetonera. Felices los […]

EL COMPA MIGUEL ÁNGEL SOTO: UN MAPUCHE ALTANERO. Por Hugo Palacios (el búho)  

¿Qué soñaba Miguel cuando estaba despierto? ¿Cuántas horas dormía, Miguel? Esas ojeras parecían ser el testigo de algún insomnio inconfesable ¿Qué desayunaba, Miguel? ¿Qué noticiero miraba mientras decodificaba sus discursos empresariales? ¿Tuvo algún credo, alguna cábala, un ciempiés en el florero, una herradura en la puerta, un libro de Marx debajo de la almohada?