03 de septiembre de 2016
Como militar asciendes a la máxima autoridad de Fuerzas Armadas a través de un plan de carrera profesional. General. Como civil accedes a la máxima autoridad de un estado a través de una elección popular, libre y democrática. Presidente de la República. Se entiende tan “sutil” diferencia. Tan “microscópico” detalle. Fuerzas Armadas es una más de las instituciones que conforma el Estado. ¡Una más¡ Por ende, su máxima autoridad lo es apenas de ¡una más¡ de las entidades públicas. El presidente de la república es Jefe del Estado. De la integralidad del mismo. Por ende, por lógica; y, por sentido común en cualquier país democrático, civilizado e institucionalizado del mundo es el ¡JEFE¡ de la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas; y, de la de cualquier institución que integre el estado nacional de un país. Su legalidad y sobre todo su legitimidad como jefe de todo el estado nacional emana de las ¡URNAS¡ que son la base de la ¡DEMOCRACIA¡ Se apoya la democracia, la civilidad; y, la institucionalidad nacional cuando se defiende contundentemente que el Presidente de la República es la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas; y, que debe sancionarse rigurosamente a quienes desconozcan o atenten contra esa realidad inobjetable que constituye el pilar de las relación cívil-militar; El poder civil emanado desde las ¡URNAS¡, pilar del sistema de gobierno conocido como ¡DEMOCRACIA¡, estuvo, está y estará por siempre sobre el poder militar. Eso es lo que se defiende. No a un régimen. No a un mandatario de turno. Se defiende a ultranza la institucionalidad democrática que es la única garantía de convivencia pacífica y civilizada de una sociedad.

Únete a la conversación

Sin comentarios

  1. Sí es correcto que el Capitán Ortega sea sancionado por haberle dicho a Correa, quien es su superior jerárquico (no se si “Comandante en Jefe” o no), “deje de mentir”, pero lo que hizo es una falta muy leve y por consiguiente es una rebeldía muy pequeña que admiro de todas maneras porque me considero opositor a la dictadura con fachada democrática del correismo. Pero es mucho peor lo que ha hecho Correa, no puede pedir “acción de protección” porque no es un ciudadano cualquiera, es el Jefe de Estado y no es Pallares quien lee la constitución como el quiere y si lo hace es irrelevante porque Pallares lo único que ha hecho es opinar, lo grave es lo que ha hecho la jueza, interpretar la constitución y declarar que Correa “es el Comandante en Jefe”.
    Es claro que lo que que hizo Ortega es una falta muy leve que Correa podía haber perdonado, pero como tiene muy baja estatura moral y un caracter pendenciero y abusivo quiere que se lo castigue y lo peor califica al acto de Ortega y a la exoneración que le hicieron los militares del Consejo de Disciplina como actos antipatrióticos, autocalificandose como símbolo de la Patria, recurriendo al peor de los patrioterismos. Sólo le falta declararse Dios como los emperadores romanos. Correa no recuerda nunca que en un sistema democrático, el debería ser simplemente el primer empleado o funcionario del Estado. Y lo peor de todo es que califica a los militares de fascistas por decir que un grupo subersivo (Alfaro Vive Carajo) es terrorista. Por favor!!!

  2. El pueblo en las urnas no eligió ni príncipe,peor monarca. Eligió Presidente de la Republica,obediente de la Constitución y Leyes que nos rige a todos los ecuatorianos. Cada institución tiene su ámbito y espacio de acción,que debe ser respetado-Ej.garantias de la autonomía -. El Estado tiene el poder ejecutivo,legislativo y judicial que son independientes, eso es Democracia. El Gobernante de turno,es mandatario al servicio del pueblo al cual lo representa.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *