Policías y militares ecuatorianos, desde enero de 2018, han entrado a Mataje Nuevo para hacer capturas y allanar casas de personas presuntamente vinculadas con el FOS. Dos de ellas fueron Dévora Ruiz y su hija Sully Quiñónez, ambas acusadas por tráfico de armas.

En ese proceso, 17 años después, el nombre de Milton Guerrero volvió a aparecer. En su defensa, Ruiz mencionó que el intendente político fue su tío. Con ese asesinato como antecedente, dijo, nadie de su familia se metería con grupos armados. Su hija  —quien ya fue sobreseída por la justicia— declaró: “Nosotros en el pueblo fuimos criados (para) que lo que vea o escuche (se) tiene que callar”.

Este es un fragmento de lo que vive y siente la población en la frontera norte por la presencia de grupos irregulares armados. Así lo registra la publicación Frontera Cautiva, un proyecto de investigación realizado por 19 periodistas de Ecuador y Colombia publicado hoy al cumplirse seis meses del secuestro y asesinato del equipo periodístico de diario El Comercio.

El 26 de marzo de 2018, Javier Ortega, periodista; Paúl Rivas, fotógrafo; y Efraín Segarra, conductor, fueron secuestrados por el grupo armado conocido como Frente Oliver Sinisterra,  disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuando investigaban un tema relativo al narcotráfico en la frontera entre Ecuador y Colombia.

Según, Forbidden Stories, organización que apoyó este proyecto, esta es  una investigación sobre cuán cerca estuvieron Javier, Paúl y Efraín de ser liberados por una narco milicia disidente de las FARC que los secuestró, a finales de marzo de 2018, y asesinó, unos días más tarde, en la frontera entre Ecuador y Colombia”.

“Tres vidas perdidas en demasiadas manos”“La historia inconclusa de Javier”, “El desangre blanco en el río Mataje” y Militarizar la frontera, medida poca eficaz” son las historias que relatan la presencia del grupo disidente en la frontera norte, el miedo de una población olvidada por el Estado colombiano y ecuatoriano, el canal de comunicación secreto entre las autoridades de Ecuador y el grupo armado, la posible liberación de los tres periodistas con vida, la indolencia y las contradicciones de los dos estados y el dolor de la familia y la sociedad que buscan justicia.

Investigación completa: aquí

 

*Redacción La Línea de Fuego

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