DE YUCAZOS, SEÑAS OBSCENAS, Y AMENAZAS MÁS FUERTES. Por Gerard Coffey

12 de mayo 2015

 

La semana pasada vimos, escuchamos y conversamos mucho sobre el caso “yuca”, de lo malo que era Rafael Correa y lo valiente que era el chico que le hizo la seña. No es mi intención repetir lo que se ha dicho y para ser sincero, si bien entiendo la controversia y no pretendo decir que no tenga su importancia, la realidad es que me parece de poca monta; sirve principalmente para confirmar que Rafael Correa, con su estilo ‘impetuoso’, es su propio peor enemigo.

Lo que el furor desatado por el insulto al presidente también demuestra es la arbitrariedad de las noticias, arbitraria en el sentido de que lo que debe ser noticia por sus implicaciones graves no siempre lo es. Ocurrieron la semana pasada otros sucesos más serios que no recibieron la misma atención que el caso “yuca”; no servían de herramienta política porque Rafael Correa no estuvo directamente implicado.

Hablo de las amenazas lanzadas contra Natasha Rojas, ex del MPD y ahora dirigente de la Unidad Popular. Hablo de una joven de izquierda, políticamente comprometida con una visión socialista y que lucha por una sociedad solidaria. Rojas recibió dos mensajes por twitter; uno decía: “a esa rata un tiro”, el otro hablaba de publicar (es decir fabricar) unas fotos íntimas estilo Mery Zamora que “has de tener por ahí”.

Esta clase de mensajes son totalmente inaceptables, repudiables, e incomparablemente peores que un mero ‘yucazo’. Pero la reacción oficial (y no oficial) no vino y no viene; no viene porque no existe, y no existe porque el MPD era, y la Unidad Popular es, el enemigo de todos: de la derecha y sus voceros en los grandes medios, y del gobierno de Rafael Correa.

Claro está, no ha pasado nada, todavía, es un amedrentamiento no más… un amedrentamiento más, entre los muchos…

Para Natasha está claro que el autor es, aun cuando sea indirectamente, el gobierno y sus seguidores, y dado el nivel de hostigamiento a los opositores políticos, pensar en Mery Zamora y las fotos, es la conclusión más lógica. Hay otras posibles, aunque menos probables, explicaciones. Me han sugerido por ejemplo que es obra del mismo MPD, lo que me parece bastante inverosímil, o que esté operando de nuevo una suerte de ‘Legión Blanca’ conformada por militares ‘patrióticos’, anti comunistas, anti gais, etc., lo que también es posible, posible…

Al final sin evidencias contundentes al contrario la sospecha no puede sino caer sobre el oficialismo, en una de sus formas. Pero, claro está, solo podemos sospechar porque no conocemos a los autores materiales o intelectuales, tampoco si son ‘meras’ intimidaciones o si existe una intención real de hacer daño. Hasta ahora a nadie se le ha ocurrido investigar, o si se le ocurrió, prefirió no investigar porque no ‘convenía’. No obstante, no se puede dejar que las amenazas pasen desapercibidas, hay que investigar y no solo por motivos éticos; no hacerlo es equivalente a ser cómplice de un crimen, porque amenazar con la muerte es un acto criminal. Es un deber del gobierno de Rafael Correa proteger a los ciudadanos, aun cuando sean enemigos políticos que ‘obstaculizan el progreso’, y no dar cuerda a locos que se imaginan patriotas por amedrentar desde el anonimato. Es un deber no solo investigar, sino encontrar a estos mensajeros del odio; si se pudo con Crudo Ecuador y su sátira, se puede con los autores de estas barbaridades. Estamos esperando…

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Sin comentarios

  1. Hacemos pertinente la ocasión para manifestar nuestra solidaridad con Natasha Rojas, por mujer, luchadora, madre y amiga virtual. La indignación de Mujeres Contando se expresa contra las impunes amenazas recibidas por ella en la red social, que Línea de Fuego describe muy bien en este artículo.

    No compartiremos algunos temas políticos o ideológicos con Natasha, pero no podemos callar, porque abrir la boca es un deber ético nacido de la solidaridad sin importar las diferencias puntuales, sino constatando los elementos hondos que nos unen: humanidad, vida, derechos y libertad.

    Ya fueron otras y otros en el ayer, hoy fue ella, mañana cualquiera. Los ‘trolls’ y fanáticos políticos en la red, que zanjan diferencias con amenazas o insultos, desearían que no existiera ninguna disidencia en el Ecuador. Hoy son ese tipo de gente, los autores de esta injustificable amenaza contra Natasha Rojas, y deben ser investigados y sancionados antes de que pasen a la acción.

    El régimen tiene una obligación moral: parar a tiempo este escalamiento de violencia, ahora virtual, que ha apuntalado, en mucho, con su discurso y conducta. La oposición igual, ha hecho de las suyas en el espacio virtual, pero es evidente que en toda sociedad civilizada los Estados tienen obligaciones que cumplir, una de ellas, la de saber que no están para garantizar únicamente las integridades y vidas de los militantes del partido político hegemónico institucional, o del gobierno, sino a todos los ciudadanos y ciudadanas, incluyendo a sus opositores como Mery Zamora, y hoy Natasha Rojas.

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