Las luchas por la independencia, las revoluciones liberales, la institución del modelo de sustitución de mercancías, el neoliberalismo, la vigencia de los gobiernosprogresistas y el retorno al reinado del libre mercado están preñados de intentonas integracionistas regionales.

Una primera aproximación sugiere pensar que las iniciativas para lograr la integración sudamericana son procesos fracasados. Las causas originarias de esta realidad son diversas, pero en especial se puede señalar a la naturaleza de constitución de los Estados modernos en la región, la primacía de intereses clasistas, los propósitos de los países hegemónicos y las especificidades de los proyectos de integración como los principales responsables.

A esas dificultades prácticas se deben agregar los cambios sufridos en categorías como la integración y la regionalización, pues su conceptualización tiene relatividad temporal, de tal forma que mutaron en correspondencia con las necesidades de las clases sociales dominantes.

Inicialmente estas categorías fueron entendidas como la conjunciónde varios Estados en un espacio geográfico territorial continuo,más en la actualidad los intereses rebasaron esa dimensión unilateral,hacia un sistema constituido en función de distintas variables, especialmente en base de lealtades internacionales.

Uno y otro casos ustentan a los procesos integracionistas: Unión de las Naciones del Sur (Unasur) y Alianza del Pacífico.

La Unsur surgió a partir del triunfo electoral de proyectos políticos modernizantes del capital, es une spacio de integración que no centra su atención en temas económico-comerciales, de productividad, sino en la gobernabilidad y cooperación política de los países integrantes, al punto que el organismo logró converger en un híbrido a gobiernos presidencialistas de cuño neoliberal o neodesarrollista.

Aparentemente, la Unión de las Naciones del Sur nació como respuesta al fracaso del neoliberalismo (imposición de las políticas de desregularización de la economía, privatizaciones y precarización del trabajo), pero su alcance no es transformador, pues  está limitada por intereses de los monopolios y por la cruel renegociación de la dependencia que destaca a China como un socio salvador de las frágiles economías subdesarrolladas.

A pesar que Unasur fue protagonista y mediadora en los distintos conflictos internos y bilaterales del subcontinente, hoy su peso específico se reduce a la par de las derrotas electorales que cosechan los gobiernos llamados alternativos. Tal parece que su funcionamiento tiene fecha de caducidad, como lo certifica el reciente proceso de separación adoptado por el gobierno del Ecuador y su Asamblea Nacional.

Los ojos de los regímenes y empresarios de Latinoamérica ahora se enfocan en la Alianza del Pacífico. Esta también es la apuesta del morenismo, que se adscribe a  un modelo de regionalismo abierto:para liberalizar el comercio internacional y aperturar el ingreso de inversionescapitalistasdesde los países de la región de Asia-Pacífico.

*Email:     fescandonguevara@yahoo.com
                  fcoescandong@gmail.com
Blog:        fescandonguevara.wordpress.com
Twitter:   @PanchoEscandon
Facebook:  francisco.escandonguevara@facebook.com

 

Esosobjetivostienen plena correspondencia con el retornodelneoliberalismo, aunquedifiere con el aplicado a finales del siglo anterior e inicio del actual, por la crecientedisputa de la hegemoníamundialquegalanteaba los EstadosUnidos de Norteamérica. China especialmente ya es en un contradictor de los intereses yanquis en Sudamérica. La vieja doctrina Monroe “América para los (norte) americanos” está amenazada.

 

La Alianza del Pacífico tampoco es calco ni copia del Acuerdo de  Libre Comercio para las Américas, ALCA, y sus derivaciones en los Tratados de Libre Comercio, TLC, aunque reivindica el viejoparadigmacapitalista de mayor socialización de la producción y mayor acumulación de capital en escasas manos.

 

Las ventajas de la Alianza del Pacífico, comodicenaquellosfetichistas del librecomercio, esqueimplica un aperturismo de mercados y la eliminación de ciertosarancelesen la importación de mercancías, lo queredundaráen la reducción de los  precios, perotambiénen la depresión de la producciónnacional.

 

Esimposiblecompetir, con el modo de producir actual, el Ecuador no tieneposibilidadfrente a laspotenciasimperialistas. Al integrarse a unproyectomacroregional, como la Alianza del Pacífico, estarácapitulando ante la sumisión y la destrucción de suaparatoproductivo.

 

Esimposibleobviarlasdiferencias de estaseconomías tan dispares y asimétricas. China, al igualque los EstadosUnidos de Norteamérica, esunasuperpotenciaproductora de medios de producción, mientrasque el Ecuador escasamentetieneunaeconomíaprimariaqueapenas produce determinadosmedios de consumo.

 

Esevidente, la UNASUR y la AlianzadelPacíficoestáncondenadas al fracasoporsunaturalezaconservadora y prosistémica, por su común esencia capitalista que no resuelve las aspiraciones de las masas.

 

 

Francisco Escandón Guevara
Email: fcoescandog@gmail.com
fescandonguevara@yahoo.com
Blog:    fescandonguevara.wordpress.com
Twitter: @PanchoEscandon
Facebook: https://www.facebook.com/francisco.escandonguevara

 

 

 

 

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *